En 2025 España gastó en defensa unos 33.700 millones de euros, el 2 % del PIB, según la estimación de la OTAN.
Cuánto gasta España
Las cifras de la OTAN, que aplican una definición común a todos los aliados, muestran un salto reciente. En 2014 España gastaba 9.508 millones de euros en defensa, el 0,92 % del PIB. En 2024 eran 22.693 millones, el 1,42 %. Para 2025 la OTAN estima 33.743 millones, el 2,00 %, y para 2026 algo más de 35.400 millones.
El salto de 2025 coincide con un plan concreto. En abril de ese año, el Gobierno aprobó un plan industrial y tecnológico de seguridad y defensa con 10.471 millones de euros adicionales y anunció que alcanzaría el 2 % ese mismo año, la orientación fijada en la cumbre de Gales de 2014. En 2025, según la OTAN, el equipamiento fue la mayor partida, con el 44 % del total, por delante del personal, con el 38 %.
Aun así, España sigue en la parte baja de la tabla. En 2024 solo cinco aliados gastaban menos en proporción a su economía. En 2026, según las estimaciones de la OTAN, comparte con Bélgica el 2,00 %, y solo Eslovenia, cuyo dato está en revisión, queda por debajo. Polonia llegó al 4,25 % en 2025 y el conjunto de los aliados europeos y Canadá, al 2,31 %, ambos según estimaciones.
Qué se aprobó en La Haya
En la cumbre de junio de 2025, los aliados acordaron llegar en 2035 al 5 % del PIB: al menos un 3,5 % en defensa en sentido estricto y hasta un 1,5 % en infraestructuras críticas, ciberdefensa, preparación civil e industria. Cada país debe presentar un plan anual y la trayectoria se revisará en 2029.
Con el PIB actual, el 3,5 % exigiría gastar en defensa en sentido estricto un 75 % más que ahora. Es un cálculo propio, 3,5 entre 2,0, y la cifra en euros dependerá de cómo crezca la economía hasta 2035.
Qué defiende el Gobierno
El 22 de junio, dos días antes de la cumbre, Pedro Sánchez anunció que España necesitaría «alrededor del 2%, en concreto el 2,1% de su PIB» para cumplir los objetivos de capacidades que le asigna la OTAN: «el 2,1%, ni más, ni menos». Calificó el 5 % de «desproporcionado e innecesario». En La Haya añadió que ese 2,1 % «incluye tanto el 3,5% como el 1,5%», y citó al secretario general de la OTAN para sostener que la declaración da a España flexibilidad para fijar su propio camino.
La declaración final no contiene excepciones, y el Gobierno insiste en que España «permanece dentro del consenso de la OTAN». Lo que discute es la cifra: qué necesita España para cumplir sus objetivos de capacidades y si un porcentaje fijo del PIB es la manera de medirlo.
Gastar juntos
Ante el Congreso, en julio de 2025, Sánchez resumió su postura con una idea: lo que se necesita es «gastar, invertir de forma coordinada y mancomunada». Los datos europeos muestran cuánto margen queda ahí. Según la Agencia Europea de Defensa, en 2025 los Estados compraron en colaboración europea solo el 11 % de su equipamiento, como recoge La defensa en cifras.
Comprar, planificar y producir con los socios europeos es la condición para que un porcentaje menor rinda más. Que eso baste para cumplir los objetivos con el 2,1 % es lo que afirma el Gobierno; los objetivos de capacidades de la OTAN no son públicos, y no se puede comprobar desde fuera.